D El costo generado por la atención de la diabetes sigue aumentando en EE. UU.

Un informe afirma que en 2012 los costos alcanzaron los 245 mil millones de dólares, y que el aumento se debe a que cada vez hay más personas que sufren de esta enfermedad

El costo total de la diabetes en Estados Unidos pasó de 174 mil millones de dólares en 2007 a 245 mil millones de dólares en 2012, según muestra un informe reciente.

El costo total del año pasado incluye 176 mil millones de dólares en costos médicos directos (como la atención en un hospital o en emergencias, los medicamentos y las visitas médicas), y 69 mil millones de dólares en costos indirectos, como el absentismo laboral, la reducción de la productividad, el desempleo provocado por una incapacidad relacionada con la diabetes y la pérdida de productividad por una muerte temprana. El costo de 2012 supone un aumento del 41 por ciento con respecto a 2007.

"Conforme aumenta el número de personas con diabetes, también lo hace la carga económica que supone para [Estados Unidos]", afirmó el Dr. Robert Ratner, jefe científico y funcionario médico de la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association), en un comunicado de prensa de la asociación.

"Uno de los factores que explican el aumento del costo de la diabetes es que hay muchas más personas ahora que reciben tratamiento por esa enfermedad en EE. UU.", indicó Ratner.

"Es importante ver que aunque el tratamiento de la diabetes es caro, se trata de que el número de casos de la enfermedad está aumentando dramáticamente", añadió Ratner. "Las últimas estimaciones prevén que en 2050 uno de cada tres adultos estadounidenses tendrán diabetes. Estos números son alarmantes, y ponen todavía más de manifiesto la necesidad que nuestro país tiene de afrontar esta epidemia".

Casi 26 millones de personas adultas y niños en Estados Unidos tienen diabetes y otros 79 millones tienen prediabetes, lo que les pone en un riesgo alto de padecer la enfermedad.

"El costo de la diabetes aumenta a un ritmo mayor que los costos médicos totales; el país gasta más de uno de cada diez dólares directamente en la diabetes y las complicaciones que esta conlleva, y más de uno de cada cinco dólares empleados en atención de la salud en EE. UU. se destinan a las personas diagnosticadas de diabetes", comentó Ratner.

El estudio también halló que los costos médicos destinados a las personas con diabetes son 2.3 veces más altos que los costos en las que no tienen diabetes, además de que la causa principal del aumento de los costos es el incremento de la cantidad de personas con diabetes.

A pesar de la introducción de nuevos medicamentos contra la enfermedad, los fármacos y los suministros para la diabetes representaron solo un 12 por ciento de los costos médicos tanto en 2007 como en 2012.

Entre otros hallazgos claves se encuentran:

  • La mayoría de los costos de la diabetes (el 62 por ciento) en Estados Unidos los cubre el seguro del gobierno (lo que incluye Medicare, Medicaid y el militar). El resto lo cubren los seguros privados (el 34 por ciento) o las personas no aseguradas (el 3 por ciento).
  • Los costos totales de salud por persona son mayores en las mujeres que en los hombres (8,331 dólares frente a 7,458 dólares), y más bajos en los hispanos (5,930 dólares) que en los blancos (8,101 dólares) y negros (9,540 dólares).
  • El costo por persona de la atención médica atribuido a la diabetes fue de 6,649 dólares en 2007 y de 7,900 dólares en 2012, lo que supone un aumento del 19 por ciento. En general, los costos de atención médica en Estados Unidos aumentaron una cantidad comparable durante el mismo periodo de tiempo, lo que indica que el incremento de los costos de la diabetes se debe al aumento del número de personas con diabetes.
  • Con respecto a los estados, California tiene la mayor cantidad de personas con diabetes y por lo tanto los costos más altos, 27.6 mil millones de dólares. La población total del estado de Florida es la cuarta más numerosa, detrás de California, Texas y Nueva York, pero es el segundo estado con respecto a los costos relacionados con la diabetes, con 18.9 mil millones de dólares.

Los hallazgos fueron publicados en una conferencia de prensa el 6 de marzo y aparecerán en la edición de abril de la revista Diabetes Care.

 

 

C Cirugia Bariatrica

La cirugía bariatrica o cirugía de reducción de peso ayuda a gente muy obesa a perder peso en gran medida.

Limita la cantidad de comida que cabe en el estómago (denominado restricción), lo que hace que la persona se sienta llena habiendo comido un plato de comida, y a veces también limita las calorías y nutrientes que su cuerpo puede absorber (denominado mal absorción).

 

Si está muy excedido de peso y no puede bajar de peso con una dieta saludable y ejercicios, la cirugía puede ser una opción para usted. Suele indicarse en hombres que excedan por lo menos 100 libras de peso y mujeres con por lo menos 80 libras excedentes.

Las personas necesitan este tipo de cirugía si tienen obesidad severa, o tienen obesidad moderada sumada a otro problema de salud como diabetes, presión alta, apnea del sueño etc. y los métodos para perder peso con dieta y actividad física fallaron en sostener el peso perdido.

La cirugía bariátrica conlleva beneficios para el sistema endocrino, la red de glándulas que producen, almacenan y liberan hormonas. Las hormonas desempeñan una función en el metabolismo, el sistema reproductivo, el crecimiento y el desarrollo, y la manera de reaccionar del cuerpo en caso de estrés. Los diferentes tipos de cirugía bariátrica varían en el tipo y grado de beneficios.

Si bien las técnicas continúan en evolución, los tipos más comunes de cirugía bariátrica de la actualidad son:

·         Banda gástrica ajustable. Muy poco usada en la actualidad. (AGB por sus siglas en inglés). En la cirugía de AGB,se coloca una banda en la parte superior del estómago para crear un saco pequeño que pueda contener sólo un poco de comida. El tamaño de la abertura que deja que pase la comida al resto del estómago puede ser ajustado despuésde la cirugía.

·         Bypass gástrico. Derivación gástrica en Y de Roux  (RYGB por sus siglas en inglés). El RYGB Reduce el tamaño del estómago, como también la absorción de comida. Se desvía la digestión para que esta no pase por la mayor parte del estómago y el intestino delgado.

·         Manga Gástrica (o gastrectomía vertical en manga) Derivación bilio pancreática con cruce duodenal (BPD-DS por sus siglas en inglés). En la BPD-DS se extirpa gran parte del estómago y se crea un estómago pequeño en forma de tubo (denominado manga vertical gástrica). Asimismo, una derivación asegura que la comida sólo pase por una pequeña parte del intestino, lo que disminuye la absorción de calorías y nutrientes.

                                                                

La cirugía bariátrica no sólo mejora el peso, sino que tiene efectos endocrinos por lo que puede:

·         Mejorar o eliminar la diabetes tipo 2

·         Mejorar o eliminar la presión alta

·         Ayudar a normalizar el nivel de grasa en la sangre, lo que reduce el colesterol de baja densidad o LDL (malo) y los triglicéridos, y aumenta el colesterol de alta densidad o HDL (beneficioso)

·         Reducir los efectos del síndrome de ovarios poliquísticos, un trastorno en el que la mujer tiene un nivel elevado de hormonas masculinas y mayor riesgo de menstruación irregular, infertilidad y diabetes.

·         Mejorar la fertilidad de la mujer en edad reproductiva

·         Aumentar la testosterona del hombre.

Muchos de estos efectos son inmediatos a la cirugía (antes que el paciente haya perdido peso), y son mediados por las hormonas que mejoran con la cirugía de la obesidad, al modificarse el tubo digestivo.

En el techo del estómago se produce una hormona llamada ghrelina que aumenta el apetito. Al quitarse el techo del estómago se disminuye la producción de esta hormona por lo que el paciente deja de tener la sensación de hambre que tenía al hacer una dieta para bajar de peso.

También, en el intestino delgado se producen dos hormonas, PYY336 y GLP1. Son hormonas que producen saciedad (sensación de plenitud). El GLP1 mejora la diabetes.

En el by pass gástrico, aumentan estas hormonas por lo tanto además de tener menos hambre (por la disminución de la ghrelina) estos pacientes tienen también mayor satisfacción después de haber comido un plato de comida no necesitando repetir la porción. Y en los pacientes con diabetes, tener un mejor nivel de la hormona GLP1 ayuda a controlar el azúcar, en un 87% de los casos sin usar ningún tipo de medicación.

Todos estos efectos ayudan a perder peso y a mejorar los problemas de salud que conlleva la obesidad. El cirujano, junto al equipo interdisciplinario, son quienes deben evaluar a cada paciente para poder decidir la técnica apropiada en cada caso.

Los resultados son excelentes siempre y cuando se trate de un equipo experimentado en estas técnicas. Antes, durante y después de la cirugía bariátrica, el equipo lo acompaña en su tratamiento.

 

 

A Establece estudio relación entre consumo de azúcar y prevalencia de diabetes

El consumo de azúcar ha estado ligado, desde siempre, a ciertos problemas de salud, seguro que el que primero que se nos ocurre es la caries, verdad? Pero, aunque no podemos ni debemos quitarle importancia a esto, pues la salud de nuestra boca influye muchísimo en nuestro estado general, el consumo de azúcar va ligado, inevitablemente, a una enfermedad que parece no detenerse, especialmente en los últimos tiempos. Hablamos de la diabetes. Hasta el momento, se decía que un consumo excesivo no estaba exactamente relacionado con esta enfermedad, sino que, comer demasiado de cualquier alimento, causaba exceso de peso, obesidad y predisposición a la diabetes.

Ahora los expertos, tras un gran estudio epidemiológico, afirman que el azúcar, independientemente de otras causas, puede tener relación directa con la diabetes.

Tras el estudio realizado en 175 países, los investigadores observaron que mayores tasas de diabetes, estaban ligadas a un mayor consumo de azúcar en cierta parte de la población, sin tener relación con la tasa de obesidad, corroborando finalmente que, además de la ingesta de calorías excesiva, el azúcar juega efectivamente, un papel destacado en el desarrollo de diabetes; por cada 150 calorías proporcionadas por el azúcar por persona y día, la prevalencia de la diabetes subía en un 1% y cuanto mayor fue la disponibilidad de azúcar, mayores las tasas de diabetes. De la misma manera, las tasas de diabetes disminuían a medida que el consumo de azúcar disminuía, independientemente de cualquier cambio en el consumo de otro tipo de calorías no proporcionadas por el azúcar y la actividad física.

Por primera vez científicos de varias universidades de Estados Unidos demostraron la fuerte asociación que existe entre el consumo de azúcar y la prevalencia de diabetes mellitus tipo 2, a través del estudio “La relación entre la azúcar y la prevalencia de diabetes en la población”, realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, de California, la Universidad de Berkley de California y la Universidad de California en San Francisco y cuyos autores fueron el doctor Sanjay Basu, las doctoras Paula Yoffe y Nancy Hills y el doctor Robert Lustig.

Pruebas realizadas, aseguran además que, el consumo de azúcar excesivo, afecta al hígado y al páncreas, mientras  otros alimentos o la obesidad no provocan el mismo tipo de consecuencias en estos órganos.

Hemos de decir que para este estudio se emplearon datos sobre obesidad, componentes de los alimentos que no fuesen azúcar, total de calorías diarias, comportamiento sedentario de la población, urbanización de la población, uso de tabaco y/o alcohol y edad de la población.

Este ha sido, hasta el momento, el primer trabajo que relacionaba directamente el consumo de azúcar con la diabetes, tema que siempre había sufrido fuertes controversias. Esperan continuar los estudios de seguimiento para relacionar diabetes y fuentes específicas de azúcar, como pueden ser jarabe de maíz alto en fructosa o sacarosa, además de bebidas gaseosas o alimentos procesados, aunque se plantea, entre los investigadores, cierto conflicto moral al poner en riesgo a la población con un mayor consumo de azúcar para ver los efectos sobre la diabetes, por lo que plantean un estudio con una dieta baja en azúcar, para ver si de esta manera se reduce el riesgo de diabetes.

Por otra parte, parece ser que se necesitan mayores estudios al respecto antes de promulgar recomendaciones generalizadas sobre el consumo de azúcar, por lo que pueda suponer en cuanto a implicación política. Afortunadamente hay quien afirma rotundamente que el consumo de azúcar está directamente ligado a la diabetes y  lanzan una pregunta que probablemente tú ya te hayas hecho, “cuánta evidencia más hace falta para tomar acción?”, porque independientemente de cualquier tipo de estudio, la vida real, de cada día, nos muestra cómo el consumo de azúcar es para las personas diabéticas, un enemigo mortal, por muy dura que suene la expresión.

Robert Lustig, MD, endocrinólogo pediatra del Hospital de UCSF Benioff para la Infancia y autor principal del artículo, dijo: “Epidemiológicamente no se puede probar la relación entre azúcar y diabetes. Pero en la medicina, nos basamos en los postulados de Sir Austin Bradford Hill para examinar las asociaciones para inferir la causalidad, como lo hicimos con el tabaquismo. Se expone al sujeto (paciente) a un agente (azúcar), se obtiene una enfermedad, se toma el agente de distancia, la enfermedad mejora; vuelva exponer y que la enfermedad empeora de nuevo. Este estudio cumple esos criterios, y delante lugares azúcar y el centro. ”

Los resultados no proporcionan pruebas concretas de que el azúcar cause diabetes, pero sí sugiere que puede afectar al hígado y al páncreas de manera que contribuye al desarrollo de la enfermedad.

R El entrenamiento en RCP debe enfocarse en los vecindarios con un riesgo alto, según la AHA

Los intentos de reanimación llevados a cabo por los transeúntes y la supervivencia a los paros cardiacos varían mucho según el lugar.

Enfocar la educación sobre la reanimación cardiopulmonar (RCP) en ciertos vecindarios podría salvar más vidas, según una nueva declaración científica de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Las tasas de supervivencia a paros cardiacos fuera del hospital varían ampliamente en EE. UU., desde un 0.2 por ciento en Detroit a un 16 por ciento en Seattle, según la declaración. Esto se debe en parte a si los transeúntes están dispuestos a administrar la RCP. Por cada 30 transeúntes que administran RCP se salva una vida.

Sin embargo, los transeúntes proveen RCP apenas el 40 por ciento de las veces, y las tasas de RCP varían ampliamente según el lugar.

Las comunidades pueden identificar los vecindarios con unas tasas altas de paros cardiacos fuera del hospital y unas tasas bajas de RCP administrada por los transeúntes, y entonces enfocar los esfuerzos de educación sobre la RCP en esos vecindarios de alto riesgo, según la declaración, que aparece en la edición del 25 de febrero de la revista Circulation.

Esto puede hacerse usando sistemas de información geográfica que mapean la latitud y la longitud de cada paro cardiaco.

"Siempre hemos usado un método general, dirigiendo la capacitación en RCP a toda un área, y suponemos que llegará a todo el mundo", señaló en un comunicado de prensa de la Asociación Americana del Corazón la autora líder de la declaración, la Dra. Comilla Sasson, profesora asistente del departamento de medicina de emergencia del Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado. "Ahora señalamos que debemos cambiar la forma en que pensamos para dirigir la capacitación en RCP a las áreas donde resulta más necesaria".

Los transeúntes no administran RCP por varios motivos. Algunas personas no conocen las leyes de Buen Samaritano que las protegen, y se preocupan de que si hacen la RCP de forma errónea y provocan daño, serán demandadas. Otros podrían mostrarse renuentes de intentar administrar la RCP debido a preocupaciones sobre problemas con el estatus de inmigración, señaló Sasson.

La investigación muestra que los vecindarios predominantemente negros o hispanos tienen unas tasas más elevadas de paro cardiaco, pero unas tasas más bajas de RCP, en comparación con los vecindarios predominantemente blancos. Las tasas de RCP administrada por los transeúntes también son más bajas en los vecindarios más pobres, independientemente de la raza.

La declaración también señaló que debe haber un programa estandarizado de asistencia del operador del 911 para proveer a los transeúntes que intentan ayudar a una víctima de paro cardiaco con indicaciones sobre la RCP.

Sasson anotó que la tasa de supervivencia al paro cardiaco del 9.5 por ciento en EE. UU. se ha mantenido más o menos igual durante tres décadas. Se necesitan nuevas estrategias para fomentar la RCP y así aumentar la tasa de supervivencia, señaló.

A El azúcar es tóxico

Por MARK BITTMAN

El azúcar es de hecho tóxica. Puede que no sea el único problema con la dieta americana estándar, pero se está convirtiendo rápidamente en que es el más importante.

Un estudio publicado en el 27 de febrero de la revista Journal PLoS ONE víncula el aumento del consumo de azúcar con mayores tasas de diabetes mediante el examen de los datos sobre la disponibilidad de azúcar y la tasa de diabetes en 175 países durante la última década. Y después de considerar muchos otros factores, los investigadores encontraron que el azúcar aumentó en el suministro de alimentos de una población se relacionó con tasas más altas de diabetes independiente de las tasas de obesidad.

En otras palabras, de acuerdo con este estudio, la obesidad no causa diabetes: hace el azúcar.

El estudio demuestra con el mismo nivel de confianza que unía los cigarrillos y el cáncer de pulmón en la década de 1960. Como Rob Lustig, uno de los autores del estudio y pediatra endocrinólogo de la Universidad de California, San Francisco, me dijo: “No se podría promulgar un estudio del mundo real que sería más concluyente que ésta.”

El estudio controló la pobreza, la urbanización, el envejecimiento, la obesidad y la actividad física. Es controlado por otros alimentos y calorías totales. En resumen, es controlado por todo lo controlable, y satisface las antiguas “Bradford Hill” criterios de lo que se llama inferencia médica de la causalidad mediante la vinculación de la dosis (la más azúcar que está disponible, los hechos más de la diabetes), la duración (si el azúcar está disponible ya , la prevalencia de diabetes aumenta); direccionalidad (no sólo aumento la diabetes con más azúcar, disminuye con menos azúcar) y precedencia (diabéticos no empiezan consumiendo más azúcar, las personas que consumen más azúcar son más propensos a convertirse en diabéticos) .

El punto clave en el artículo es la siguiente: “cada 150 kilocalorías / persona / día en el aumento de la disponibilidad de calorías total relacionado con un aumento del 0,1 por ciento en la prevalencia de diabetes (no significativo), mientras que a 150 kilocalorías / persona / día en aumento la disponibilidad de azúcar (una lata de 12 onzas de refresco) se asoció con un aumento del 1,1 por ciento en la prevalencia de diabetes “Por lo tanto:.por cada 12 onzas de bebida endulzada con azúcar introducida por persona por día en el sistema de alimentos de un país, la tasa de diabetes aumenta un 1 por ciento . (El estudio no encontró diferencias significativas en los resultados entre los países que dependen en mayor medida de jarabe de maíz de alta fructosa y los que se basan principalmente en la caña de azúcar.)

Esto es tan bueno (o malo) como se pone, lo más parecido a la causalidad y una prueba irrefutable de que vamos a ver. (Para probar “científica” causalidad que tendría que controlar por completo la alimentación de miles de personas durante décadas. Es técnicamente imposible, ya que el cambio “probar” el clima o relacionados con el fútbol lesiones en la cabeza o, para el caso, el tabaco causa cáncer. ) Y al igual que las compañías de tabaco luchado, ignorado, lidiando y ofuscado en los años 60 (y, de hecho, a través de los años 90), los traficantes de azúcar va a hacer lo mismo ahora.

Pero como Lustig afirma que “este estudio es prueba suficiente de que el azúcar es tóxico. Ahora es el momento de hacer algo al respecto “

Los próximos pasos son evidentes, lógica, clara y hasta la Administración de Alimentos y Drogas. Para cumplir su misión, la agencia debe responder a esta información por volver a evaluar la toxicidad de azúcar, llegando a un valor diario – la cantidad de azúcar añadida es seguro? – E idealmente eliminar la fructosa (el “dulce” molécula de azúcar que causa el daño) de la “generalmente reconocidos como seguros” lista, porque eso es lo que le da la licencia de industria para contaminar nuestros alimentos.

Por otra parte, hace dos semanas, una coalición de científicos y defensores de la salud dirigidos por el Centro para la Ciencia en el Interés Público solicitó a la FDA tanto para establecer los límites seguros para el consumo de azúcar y reconoce que los azúcares añadidos, en lugar de aferrarse a la lista “segura”, en caso de ser declarado inseguro en los niveles en que están típicamente consumidos. (La FDA aún no ha respondido a la petición.)

Permítanme resumir un par de cosas que el estudio PLoS One aclara. Tal vez lo más importante, ya que un número de científicos han insistido en los últimos años, todas las calorías no son iguales. Por definición, todas las calorías emiten la misma cantidad de energía cuando se quema, pero su cuerpo trata calorías del azúcar de manera diferente, y esa diferencia es perjudicial.

Y como Lustig lúcidamente escribió en “Fat Chance”, su libro convincente 2012 que analizó las causas de nuestra dieta inducida por la crisis de la salud, ha quedado claro que la obesidad no es en sí la causa de nuestra auge espectacular de las enfermedades crónicas. Más bien, es el síndrome metabólico, que puede atacar a las de peso “normal”, así como los que son obesos. El síndrome metabólico es un resultado de la resistencia a la insulina, que parece ser un resultado directo de consumo de los azúcares añadidos. Esto explica por qué hay pocos argumentos de la parte científica de la “obesidad no te va a matar” estudios; técnicamente, si es correcta, ya que la obesidad es un marcador para el síndrome metabólico, no una causa.

La comida para llevar: no es simplemente comer en exceso que pueden causar enfermedades, es el azúcar en exceso. Por fin tenemos la prueba que necesitamos para un veredicto: el azúcar es tóxico.