P Pesar más de la cuenta durante la juventud puede provocar un agrandamiento cardiaco años más tarde

Un estudio realizado a largo plazo halló que cuanto más temprana sea la edad en que se gane peso, mayor será el incremento del tamaño del corazón, un factor de riesgo de enfermedad cardiaca

El exceso de peso corporal, sobre todo en la edad adulta temprana, puede provocar un agrandamiento peligroso del corazón años más tarde, halla un estudio reciente.

"Aunque ya hay muchas razones para ocuparse de la obesidad en la juventud, este estudio añade una más", afirmó una experta no relacionada con el estudio, la Dra. Eugenia Gianos, profesora asistente del departamento de medicina del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York. "Ocuparse de la obesidad a una edad temprana es muy importante para mejorar la salud cardiovascular y este estudio lo confirma".

En el estudio, investigadores británicos evaluaron el índice de masa corporal (una medida basada en el peso y la estatura) y la salud cardiaca de más de 1,600 hombres y mujeres en diferentes periodos de sus vidas.

Hallaron que las personas con sobrepeso a lo largo de toda su vida tenían muchas más probabilidades de padecer un aumento de la masa ventricular izquierda del corazón y del grosor relativo de la pared. Ambos son predictores fuertes e independientes de enfermedad cardiovascular y fallecimiento, afirmaron los investigadores.

No obstante, cuanto más temprana sea la edad en que tenga sobrepeso una persona, mayor será el agrandamiento del tamaño de su corazón en los años posteriores de su vida. Por ejemplo, el corazón de las personas que tuvieron sobrepeso en los años posteriores a los 20 años de edad tenía un peso un 7 por ciento mayor que el corazón de las personas que empezaron a tener sobrepeso a partir de los sesenta años de edad, según el estudio presentado el jueves en una reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology, ACC) en San Francisco.

"Tener sobrepeso a los veintitantos años puede tener consecuencias negativas en el corazón a los 40 años de edad, sobre todo si se mantiene ese peso con el trascurrir de los años", comentó el investigador principal Arjun Ghosh, investigador clínico del Centro Internacional de Salud Circulatoria del Instituto Nacional Británico del Corazón y los Pulmones, en un comunicado de prensa el ACC.

"Probablemente no sea la actitud correcta pensar: 'sé que tengo sobrepeso ahora, pero perderé peso más adelante', porque cuanto más tiempo pase con sobrepeso, mayor será el peso del músculo cardiaco", explicó Ghosh. "Y sabemos a partir de otros estudios que aunque tengamos en cuenta la hipertensión, la diabetes u otros factores de riesgo de enfermedad cardiaca, una persona con un músculo cardiaco de mayor tamaño tiene más probabilidades de tener un ataque cardiaco, de morir o sufrir otro tipo de problemas, como el accidente cerebrovascular".

Los resultados del estudio se obtuvieron tras 44 años recogiendo datos y hay pocos estudios más, si es que hay alguno, que hayan podido examinar la conexión entre el peso corporal y el tamaño cardiaco durante un periodo de tiempo tan prolongado, añadió Ghosh, que también forma parte de la Unidad de Salud de por Vida y Envejecimiento del Consejo de Investigación Médica de Reino Unido.

La Dra. Suzanne Steinbaum es cardióloga preventiva en el Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. Explicó que "las consecuencias de tener sobrepeso… no son simplemente un aumento de los factores de riesgo de la salud cardiaca, sino también un aumento de la cantidad de trabajo que ha de hacer el corazón, lo que resulta en una hipertrofia del músculo cardiaco. Con el paso del tiempo, esto puede resultar en una cardiomiopatía o en algo peor".

Puede que esto sea especialmente importante en la juventud, afirmó Ghosh.

"Nuestros hallazgos se suman a la gran cantidad de evidencias de que la obesidad y el sobrepeso a una edad joven no son buenas, y son una razón más por la que hemos de centrarnos en la prevención de la obesidad y en fomentar un estilo de vida saludable", afirmó Ghosh. "Tener sobrepeso es un factor de riesgo significativo de enfermedad cardiaca, y en todas partes del mundo parece que las personas empiezan a tener sobrepeso a una edad cada vez más joven".

Afirmó que un tercio de los niños de edad escolar en Norteamérica tienen sobrepeso, y que el número de niños con un exceso de peso al alcanzar la edad adulta va en aumento.

Debido a que este estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

 

 

O Las madres jovenes obesas pueden tener un riesgo mayor de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular

Un amplio estudio danés observó a mujeres jóvenes que dieron a luz recientemente.

Las mujeres jóvenes obesas que han dado a luz recientemente tienen un riesgo mayor de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular (ACV), según un estudio nuevo.

Los investigadores analizaron los datos de más de 273,000 mujeres en Dinamarca con un promedio de edad de 30 años y que habían dado a luz entre 2004 y 2009. Ninguna de las mujeres tenía antecedentes de ACV, enfermedad cardiaca ni problemas renales. Durante el periodo de seguimiento de seis años, 68 mujeres tuvieron un ataque cardiaco y 175 un ACV.

Las mujeres obesas tenían el doble de probabilidades que las que tenían un peso normal de sufrir un ataque cardiaco o un ACV entre los cuatro y cinco años después de dar a luz. Las mujeres obesas siguieron teniendo un riesgo mayor cuando los investigadores tuvieron en cuenta otras complicaciones relacionadas con el embarazo u otros factores de riesgo cardiovasculares, incluyendo el hábito de fumar.

Aunque las mujeres de esta edad rara vez sufren un ataque cardiaco o un ACV, existe un vínculo claro y fuerte entre tener sobrepeso y un riesgo más elevado, afirmaron los investigadores. Sin embargo, el estudio no probó que hubiera una relación de causa y efecto entre estos dos hechos.

También descubrieron que las mujeres con un peso inferior al normal sufrían un ligero aumento del riesgo de ataque cardiaco y ACV.

El estudio fue presentado el sábado en la reunión del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en San Francisco.

"Las mujeres jóvenes han de ser conscientes de los riesgos graves para su salud que hay asociados con la obesidad y unos hábitos de estilo de vida deficientes, y estos [efectos negativos] aparentemente se manifiestan a una edad temprana", comentó la investigadora principal, Michelle Schmiegelow, estudiante de Ph.D. en la Universidad de Copenhague, en un comunicado de prensa del Colegio Americano de Cardiología.

"Este estudio es importante porque aunque la incidencia de la enfermedad cardiaca esté disminuyendo en términos generales, esta tendencia a la baja no parece aplicarse en el caso de las mujeres de 35 a 44 años de edad", afirmó. "De hecho, la enfermedad arterial coronaria al parecer aumenta en este grupo, a pesar de que sigue siendo bastante rara".

Aunque este estudio se basó exclusivamente en las mujeres que habían dado a luz, Schmiegelow comentó que en su opinión los hallazgos son aplicables para todas las mujeres jóvenes y sanas.

Debido a que la investigación se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

 

 

T El humo de segunda mano se relaciona con una enfermedad cardiaca precoz

Mientras mayor es la exposición, más probabilidades hay de acumulación de calcio en las arterias coronarias, advierten unos investigadores

Mientras más se ve una persona expuesta al humo de tabaco de segunda mano, más probable es que desarrolle señales tempranas de enfermedad cardiaca, indica un estudio reciente.

Los hallazgos sugieren que la exposición al humo de segunda mano podría ser más peligrosa de lo que se pensaba, según los investigadores.

Para el estudio, los investigadores observaron a casi 3,100 personas sanas de 40 a 80 años de edad, que nunca habían fumado, y hallaron que el 26 por ciento de los expuestos a varios niveles de humo de segunda mano (como adulto o niño, en el trabajo o en casa) mostraban señales de calcificación de la arteria coronaria, en comparación con el 18.5 por ciento de la población general.

Los que reportaron unos niveles más altos de exposición al humo de segunda mano tenían la mayor evidencia de calcificación, es decir, una acumulación de calcio en las paredes arteriales.

Tras tomar en cuenta otros factores de riesgo cardiacos, los investigadores concluyeron que las personas expuestas a niveles bajos, moderados o altos de humo de segunda mano tenían un 50, un 60 y un 90 por ciento más probabilidades, respectivamente, de mostrar evidencia de calcificación que los que tenían una exposición mínima.

Los efectos de salud del humo de segunda mano sobre la calificación de la arteria coronaria persistieron independientemente de si la exposición sucedió en la niñez o en la edad adulta, mostraron los resultados. Los hallazgos del estudio serán presentados el jueves en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology, ACC), en San Francisco.

"Esta investigación provee evidencia adicional de que el humo de segunda mano es nocivo, y que podría ser incluso más peligroso de lo que pensábamos", aseguró en un comunicado de prensa del ACC el autor del estudio, el Dr. Harvey Hecht, director asociado de imágenes cardiacas y profesor de medicina del Centro Médico Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"En realidad hallamos que el riesgo de la exposición al humo de segunda mano es un factor de riesgo equivalente o más potente [para la calcificación de la arteria coronaria] que otros riesgos bien establecidos, como el colesterol alto, la hipertensión y la diabetes. La exposición pasiva al humo parece predecir independientemente tanto las probabilidades como el alcance de [la calcificación]", añadió Hecht.

Los hallazgos proveen aún más evidencia de la necesidad de prohibiciones aplicables de fumar en público y otras medidas para proteger a las personas del humo de segunda mano, enfatizó.

"El humo del tabaco puede dañar las arterias coronarias de los no fumadores de muchas formas distintas, lo que puede llevar a la formación de placa y luego a ataques cardiacos, así que esto da más [credibilidad] a la imposición de las prohibiciones de fumar", anotó Hecht en el comunicado de prensa.

Para ayudar a prevenir la enfermedad cardiaca, la discusión del humo de segunda mano debe formar parte rutinaria de los exámenes médicos, sugirió.

Aunque el estudio halló una asociación entre la exposición al humo de segunda mano y la acumulación del calcio en las arterias coronarias, no probó una relación causal.

Los datos y conclusiones de las investigaciones presentadas en reuniones médicas deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

 

 

D Dormir mal aumenta el riesgo de problemas cardiacos

Las personas que sufren de insomnio parecen tener un mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardiaca, según concluye un estudio publicado en European Heart Journal, que ha analizado a 54.279 personas de 20 a 89 años durante 11 años. Los datos obtenidos muestra que aquellas personas que sufrían tres síntomas de insomnio tenían un riesgo más de tres veces mayor de desarrollar insuficiencia cardiaca, en comparación con aquellos que no tenían problemas de sueño.

«El riesgo de sufrir insuficiencia cardiaca está asociado con los tres principales síntomas del insomnio, que incluyen problemas para dormir, problemas para permanecer dormido y no despertarse sintiéndose renovado por la mañana. En este trabajo hemos visto que las personas que sufren insomnio tienen un mayor riesgo de tener insuficiencia cardiaca», asegura Lars Laugsand, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, en Trondheim, (Noruega). (La insuficiencia cardiaca se define por un complejo conjunto de síntomas causados por la incapacidad del corazón para satisfacer las demandas del organismo).

El insomnio es el trastorno del sueño más común, pero a pesar de los avances que se han producido en su diagnóstico y tratamiento, a menudo pasa desapercibido y, por lo tanto, no se trata. Por eso, señala el documento, todavía queda mucho por hacer para identificar y tratar el insomnio temprano, y para asegurar que los pacientes son tratados de acuerdo a las guías clínicas en lugar de con medicamentos con los que hay poca evidencia de su eficacia. Aproximadamente una cuarta parte de la población adulta tiene problemas para dormir y se estima que de un 6% a un 10% sufre insomnio. En España, según un reciente estudio publicado en Sleep Disorders, una de cada cinco personas en España sufre insomnio.

Mal sueño

El trabajo se ha hecho a partir de los datos de hombres y mujeres sin insuficiencia cardiaca que participaron, entre 1995 y 1997 , en el Estudio de Salud de Nord-Trondelag (HUNT). Los investigadores siguieron a los participantes en el estudio hasta 2008, momento en que se habían producido un total de 1.412 casos de insuficiencia cardiaca. Cuando los participantes se unieron al estudio se les preguntó si tenían dificultad para dormirse y mantenerse dormidos, con las posibles respuestas de «nunca», «ocasionalmente», «a menudo» y «casi todas las noches». También se les preguntó sobre la frecuencia con que se despiertan por la mañana sin sentirse descansados (sueño no reparador): «nunca, pocas veces al año», «una o dos veces al mes», «una vez a la semana», «más de una vez a la semana».

Los resultados mostraron que el hecho de tener dificultades para dormirse y mantenerse dormido casi todas las noches y un sueño no reparador más de una vez a la semana se asociaba con un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca en comparación con personas que nunca o rara vez sufren de estos síntomas.

Sin causas

Pero el informe publicado en European Heart Journal no muestra las razones por las que el insomnio favorece la aparición de insuficiencia cardiaca. Como reconoce el investigador, «no sabemos si la insuficiencia cardiaca está causada por el insomnio, pero si lo es, el insomnio es una condición potencialmente tratable mediante estrategias como recomendaciones sencillas relativas a los hábitos de sueño o higiene del sueño y varias terapias psicológicas y farmacológicas».

El experto cree que la evaluación de los problemas del sueño podría proporcionar información adicional para utilizar en la prevención de la insuficiencia cardiaca, aunque reconoce la necesidad de investigación adicional para establecer si el insomnio causa la enfermedad. «Todavía no está claro por qué el insomnio está vinculado a un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca; hay indicios de que hay una causa biológica y una posible explicación podría ser que el insomnio activa respuestas de estrés en el cuerpo que pueden afectar negativamente a la función del corazón. Sin embargo, también hace falta investigación para encontrar los posibles mecanismos de esta asociación».

 

A Los CDC previenen sobre el surgimiento de una “Super Bacteria” resistente a los antibioticos

La mitad de los infectados mueren a causa de esta bacteria resistente a los antibióticos.

Una bacteria de "pesadilla" resistente a los antibióticos potentes y que acaba con la vida de la mitad de los infectados ha emergido en casi 200 hospitales y residencias de ancianos de EE. UU., según informaron el martes las autoridades sanitarias federales.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. afirmaron que el 4 por ciento de los hospitales estadounidenses y el 18 por ciento de las residencias de ancianos habían tratado al menos a un paciente con esta bacteria, llamada Enterobacteriaceae resistente a la carbapenema (ERC), durante los seis primeros meses de 2012.

"Las ERC son bacterias de pesadilla. Nuestros antibióticos más fuertes no funcionan y los pacientes padecen de infecciones que no podemos tratar", afirmó el Dr. Thomas Frieden, director de los CDC, en un comunicado de prensa. "Médicos, jefes de hospitales y [las autoridades] de salud pública deben trabajar juntos ahora para implementar la estrategia de 'detección y protección' de los CDC y evitar que estas infecciones se extiendan".

"La buena noticia", añadió Frieden en una teleconferencia por la tarde, "es que ahora tenemos la oportunidad de evitar que se propague". Pero, continuó, "solo contamos con una oportunidad limitada de detener la expansión de esta infección a la comunidad y a más organismos".

La ERC forma parte de una familia de más de 70 bacterias llamadas enterobacteriaceae, que incluye a la Klebsiella pneumoniae y a la E. coli, que normalmente viven en el sistema digestivo.

En los últimos años, algunas de estas bacterias se han vuelto resistentes a los antibióticos usados como último recurso, conocidos como carbapenemas.

Aunque todavía no se ha hallado la presencia de las bacterias ERC en todo el país, el número de casos se ha multiplicado por cuatro en los Estados Unidos en la década pasada, y la mayoría de los ellos se han producido en el noreste.

Las autoridades de salud afirman que les preocupa la propagación rápida de la bacteria, lo que puede poner en peligro las vidas de los pacientes y de las personas sanas. Por ejemplo, en los últimos 10 años, los CDC rastrearon una ERC desde un establecimiento de atención de salud hasta otros similares en 42 estados.

La presencia de un tipo de ERC, una forma resistente de Klebsiella pneumoniae, se ha multiplicado por siete en los últimos diez años, según el informe Vital Signs del 5 de marzo de los CDC.

"Ver que hay bacterias resistentes es preocupante, porque este grupo de bacterias son muy comunes", afirmó el Dr. Marc Siegel, profesor clínico asociado de medicina en el Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

La mayoría de las infecciones por ERC hasta la fecha las han contraído pacientes que han permanecido durante mucho tiempo en un hospital, en establecimientos con estancias a largo plazo y en residencias de ancianos, afirmó el informe.

La bacteria produce la muerte de la mitad de los pacientes cuyo torrente sanguíneo es infectado y se propaga fácilmente de paciente a paciente a través de las manos de los trabajadores de atención de salud, señalaron los CDC.

Además, la bacteria ERC puede transferir su resistencia a los antibióticos a otras bacterias del mismo tipo.

Este problema es el resultado de un uso excesivo de los antibióticos, afirmó Siegel. "Cuanto más antibióticos se usan, mayor será la resistencia que se produzca", comentó. "Esto es una crítica del uso excesivo de esta clase de antibióticos".

Lo que ahora se necesita es nuevos antibióticos, indicó Siegel y añadió que las compañías farmacéuticas ahora mismo carecen de la suficiente motivación económica para elaborarlos. "Al final, se producirá la suficiente resistencia como para que las farmacéuticas tengan un incentivo económico. Mientras tanto, se pueden perder vidas", comentó.

La Dra. Ghinwa Dumyati, profesora asociada de medicina en la Universidad de Rochester en Nueva York, añadió que "en este momento, nuestra mejor manera de prevenir es la detección y el control de la infección. La incidencia [de la ERC] es baja y estamos intentando prevenirla antes de que crezca mucho más y quede fuera de nuestro control".

Para defenderse de la propagación de esta bacteria, los CDC quieren que los hospitales y otros establecimientos de atención de la salud tomen las siguientes medidas:

  • Reforzar las precauciones de control de infecciones.
  • Juntar a los pacientes con la ERC.
  • Separar al personal, las salas y el equipamiento de los pacientes con la ERC.
  • Avisar a los establecimientos de que se transfieren pacientes con la ERC.
  • Usar los antibióticos con cuidado.

Es fundamental hallar una financiación adicional para la investigación y la tecnología a fin de evitar y detectar con rapidez la presencia de la ERC, indicaron los CDC.

Los países en los que la ERC está más presente han tenido cierto éxito a la hora de controlarla.

Israel, por ejemplo, trabajó para reducir la presencia de la ERC en 27 hospitales, y las tasas de ERC disminuyeron en más de un 70 por ciento. Algunos establecimientos de EE. UU. y algunos estados también han conseguido una reducción parecida, afirmó la agencia.

"Hemos visto en un brote tras otro que cuando los establecimientos y las regiones siguen las directrices de prevención de los CDC, se puede controlar la ERC e incluso detener su propagación", afirmó el Dr. Michael Bell, director en funciones de la División de Fomento de la Calidad en la Atención de Salud de los CDC, en un comunicado de prensa. "Como proveedores de atención de salud dignos de confianza, es nuestra responsabilidad evitar que esta bacteria mortal se siga extendiendo".

Siegel señaló que los pacientes pueden tomar algunas medidas para reducir su riesgo de infección. "La número uno es [no] querer permanecer mucho tiempo en el hospital. Los pacientes creen que están más seguros en el hospital, pero quizá no sea cierto", afirmó. "Y procure acudir a un hospital limpio".

Los pacientes también deberían asegurarse de que los médicos y el personal llevan guantes y que se lavan las manos al tratarlos, comentó.