S El exceso de sal es un factor en 2.3 millones de muertes al año en todo el mundo

Un estudio halla que el consumo excesivo podría haber contribuido al 15 por ciento de las muertes relacionadas con el corazón en 2010.

Una ingesta excesiva de sal fue un factor en casi 2.3 millones de muertes por ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares y otras causas relacionadas con el corazón en todo el mundo en 2010, según un estudio reciente.

 

Esa cifra representa al 15 por ciento de todas las muertes relacionadas con el corazón de ese año, señalaron los investigadores.

 

Casi un millón de muertes (el 40 por ciento) provocadas por comer demasiada sal se consideraron prematuras, ya que ocurrieron en personas menores de 69 años, halló el estudio. El 60 por ciento de los fallecimientos fueron en hombres.

 

Estados Unidos quedó en el lugar 19 de los 30 países más grandes, con 429 muertes por cada millón de adultos provocadas por consumir demasiada sal. Eso equivale a una de cada 10 de todas las muertes relacionadas con el corazón en EE. UU., anotaron los autores del estudio.

 

Los ataques cardiacos provocaron el 42 por ciento de las muertes en todo el mundo, mientras que los accidentes cerebrovasculares causaron el 41 por ciento. El resto de las muertes fueron causadas por otros tipos de enfermedades cardiovasculares. El 84 por ciento de las muertes fueron en países con ingresos bajos o medianos. (EE. UU. se considera un país de altos ingresos).

 

Entre los 30 países más grandes, los que tenían las mayores tasas de mortalidad debido a un consumo excesivo de sal por millón de adultos fueron: Ucrania, 2,109; Rusia, 1,803; y Egipto, 836.

Entre todos los países, los que tenían las tasas de mortalidad más bajas relacionadas con el consumo de sal por millón de adultos fueron: Qatar, 73; Kenia, 78; y los Emiratos Árabes Unidos, 134.

 

El estudio fue presentado el jueves en la reunión nacional de la Academia Americana del Corazón (American Heart Association, AHA), en Nueva Orleáns. Los datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista reseñada por profesionales.

"Las medidas de salud pública nacionales y globales, como unos programas integrales para la reducción del sodio, podrían potencialmente salvar millones de vidas", aseguró en un comunicado de prensa de la AHA el autor líder, el Dr. Dariush Mozaffarian, profesor asociado de medicina y epidemiología de la Facultad de Medicina y la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Aunque el estudio halló una asociación entre una ingesta alta de sal y un mayor riesgo de muerte, no probó causalidad.

 

S Un estudio halla que la mayoría de los adultos del mundo consumen demasiada sal

La mayoría ingiere el doble de la cantidad recomendada, aumentando sus riesgos de salud.

Tres cuartas partes de los adultos de todo el mundo, incluso muchos estadounidenses, consumen el doble de la cantidad diaria recomendada de sal, según un estudio reciente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el sodio a menos de 2,000 miligramos (mg) al día, mientras que la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) fija el límite recomendado en 1,500 mg al día.

Este estudio halló que la ingesta de sodio de los adultos a partir de la sal de mesa, los alimentos de preparación comercial, la sal y la salsa de soya añadida durante la cocción fue de 4,000 mg al día en promedio en 2010. El promedio en EE. UU. es de unos 3,600 mg al día.

"Los estadounidenses siguen consumiendo demasiados alimentos salados, y hacerlo de más no es difícil", señaló un experto que no participó en el estudio, el Dr. David Friedman, jefe de los Servicios de Insuficiencia Cardiaca del Hospital North Shore-LIJ de Plainview en Plainview, Nueva York.

"Veo a muchos pacientes que creen erróneamente que están consumiendo productos alimentarios bajos en sal o con sal reducida, y que terminan ingiriendo más sal en la dieta de lo que creen", apuntó Friedman. "Esto lleva a la retención de fluidos, un mayor volumen sanguíneo, hipertensión y síntomas potenciales de falta de aire e hinchazón de las extremidades a corto plazo".

A mayor plazo, pueden ocurrir hipertensión, enfermedad renal y cardiaca, ataques cardiacos e insuficiencia cardiaca debido a la sobrecarga de sal, añadió Friedman.

El nuevo estudio marca "la primera vez que hay información disponible sobre la ingesta de sodio según país, edad y sexo", aseguró en un comunicado de prensa de la Asociación Americana del Corazón el autor líder del estudio, el Dr. Saman Fahimi, científico visitante del departamento de epidemiología de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard. "Esperamos que nuestros hallazgos influyan sobre los gobiernos nacionales para que desarrollen intervenciones de salud pública para reducir el sodio".

La ingesta promedio más alta fue de 6,000 mg al día en Kazakstán. Kenia y Malawi tenían la ingesta promedio más baja, con unos 2,000 mg por día.

En general, se estima que el 99 por ciento de la población mundial superaba el límite de sodio recomendado por la OMS, hallaron los investigadores.

"Una cucharadita de sal tiene más de 2,000 mg de sodio, un recordatorio visual aclarador sobre qué cantidad de sal es más que suficiente para la ingesta diaria", ejemplificó Friedman. "Una 'receta alimentaria' de los médicos y nutricionistas para incluir más especias e hierbas, menos sal y comidas procesadas, [y] un esfuerzo por consumir más alimentos de origen vegetal y opciones frescas ayudará a controlar el exceso de sal".

Otra experta se mostró de acuerdo, y señaló otra causa posible.

"Los estadounidenses siguen consumiendo demasiada sal", comentó la dietista registrada Dana Angelo White, profesora clínica asistente de entrenamiento deportivo y medicina del deporte de la Universidad de Quinnipiac en Hamden, Connecticut.

"¿Cuál es el factor responsable? Las personas de este país siguen comiendo demasiadas veces fuera de casa", aseguró. "La mayor parte del sodio que las personas ingieren no proviene del salero de la mesa ni de lo que se usa para condimentar la comida mientras se cocina en casa, sino de los restaurantes, la comida para llevar y la comida preempaquetada altamente procesada. Usar esos tipos de comida de vez en cuando no tiene nada de malo, pero cuando son parte de la rutina diaria, equivalen a un gran montón de sal".

Los hallazgos del estudio se basaron en un análisis de 247 encuestas sobre la ingesta de sodio de los adultos llevadas a cabo como parte del Estudio de la carga global de enfermedades de 2010. El estudio fue presentado el jueves en Nueva Orleáns como parte de la reunión anual sobre epidemiología y prevención/nutrición, actividad física y metabolismo de la Asociación Americana del Corazón.

Los hallazgos presentados en reuniones médicas por lo general se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

 

S Las comidas preparadas para los niños pequeños con frecuencia contienen demasiada sal, según un estudio

Instan a los padres a equilibrar la conveniencia con unas comidas y refrigerios más saludables.

 

Esas convenientes comidas y refrigerios preempaquetados para los niños pequeños podrían contener niveles preocupantes de sal, informan investigadores de EE. UU.

Más de tres cuartas partes de 90 comidas para niños pequeños evaluadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. eran ricas en sodio, según un estudio reciente.

 

Las comidas preparadas para los bebés eran menos alarmantes, hallaron los expertos, que reportaron sobre el contenido de sodio de 1,115 productos para bebés y niños pequeños usando los datos por porción de marcas privadas importantes.

 

"Los productos que evaluamos para bebés e infantes eran relativamente bajos en sodio", señaló Joyce Maalouf, miembro de la división de prevención de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular de los CDC.

 

"Desafortunadamente, los productos alimentarios para niños pequeños (las comidas y los refrigerios) tienen cantidades más altas de sodio", señaló. Esos productos están destinados a niños de 1 a 3 años de edad.

 

Maalouf presentará los hallazgos el jueves en la reunión de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), en Nueva Orleáns. Consumir demasiado sodio, el principal componente de la sal, puede conducir a la hipertensión, que es un factor de riesgo de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular.

 

Además, los estudios han sugerido que el gusto de los niños por la sal podría reducirse si consumen menos sodio a una edad temprana, apuntó Maalouf. "Los niños no nacen con un gusto por la sal", anotó.

 

Los investigadores definieron un producto como rico en sodio si superaba los 210 miligramos (mg) de sal por porción. La Asociación Americana del Corazón recomienda limitar la ingesta de sodio a menos de 1,500 mg al día, pero algunas comidas para niños pequeños contenían hasta 630 mg por porción, el 40 por ciento del total diario recomendado.

 

"Las comidas para niños pequeños contenían entre 100 mg a 630 mg por porción", señaló Maalouf. El promedio fue 369 mg, y el 71 por ciento de las comidas eran ricas en sodio.

Los investigadores evaluaron cuatro refrigerios salados para niños pequeños, por ejemplo queso con galletas, y hallaron que contenían entre 70 mg y 310 mg por porción.

 

Las barritas de cereales para niños pequeños contenían entre 0 y 85 mg de sodio por porción. Los refrigerios de frutas para niños pequeños tenían entre 0 y 60 mg por porción. Maalouf no nombró las marcas de los productos. "El propósito principal del estudio era observar las categorías alimentarias, no comparar marcas", comentó. "Incluso dentro de la misma marca, observamos una amplia variación respecto al sodio".

 

Aún así, típicamente los productos preempaquetados como los macarrones con queso, el queso con galletas, la pasta con pollo, la pizza de pepperoni y la sopa de pollo y fideos contienen altos niveles de sodio, añadió Maalouf.

 

Maalouf dijo que el mensaje para los padres es que lean las etiquetas nutricionales y elijan los artículos bajos en sodio.

 

Los hallazgos no sorprenden a Julia Zumpano, dietista registrada del departamento de cardiología de la Clínica Cleveland. Las comidas preempaquetadas para los bebés tienden a ser más bajas en sodio, ya que contienen apenas uno o dos ingredientes, con frecuencias verduras o frutas, y las porciones son más pequeñas que las de los niños pequeños.

 

La popularidad de los alimentos precocinados, que define como "cualquier cosa que venga en una caja, bolsa, congelado o enlatado" ha amentado junto con el creciente número de familias en que ambos padres trabajan, señaló. Los padres trabajadores recurren a estas comidas porque tienen poco tiempo.

 

Para reducir el sodio, sugirió equilibrar un almuerzo preempaquetado rico en sodio con una cena más saludable y con menos sodio. Para el refrigerio, elija frutas, como una manzana, en lugar de queso y galletas preempaquetados. "No es menos conveniente", afirmó.

 

Su directriz respecto al máximo de sodio es más estricta que la usada para el estudio. "Un único alimento, como una rebanada de pan, una porción de queso o un aderezo para la ensalada debería tener menos de 140 mg", planteó.

 

Los padres también deben enseñar a los niños que las comidas y refrigerios preempaquetados se pueden disfrutar ocasionalmente, pero no todos los días, comentó.

 

En respuesta al hallazgo del estudio, Gerber, que fabrica comidas listas para consumir para bebés y niños pequeños, dijo en una declaración que está "reduciendo proactivamente los niveles de sodio en las comidas para niños pequeños, al mismo tiempo que mantenemos el gran sabor que madres y niños esperan".

 

En 2011, la compañía dijo que redujo el sodio en algunas comidas para niños pequeños en hasta un 30 por ciento. Para 2013, espera reformular el 80 por ciento de sus comidas para niños pequeños para que contengan menos sodio, comentó en la declaración.

C Las cosas buenas para el corazón también podrían prevenir el cáncer

Un estudio halla que los estilos de vida saludables protegen doblemente contra dos importantes grupos de enfermedades.

Siete consejos para un estilo de vida saludable recomendados por los expertos del corazón no solo reducen el riesgo de las enfermedades cardiacas, sino también del cáncer, halla un estudio reciente.

Adoptar los siete factores de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) puede reducir el riesgo de desarrollar cáncer en más de un 50 por ciento. Además, los beneficios son cumulativos, y el riesgo de cáncer declina con cada recomendación adicional que se sigue, según los investigadores.

"Estos hallazgos no son sorprendentes, dado que se sabe que muchos elementos, como tener una dieta saludable, hacer ejercicio y no fumar reducen el riesgo de cáncer", señaló la investigadora líder Laura Rasmussen-Torvik, profesora asistente del departamento de medicina preventiva de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.

"Pensamos que era importante demostrar que la adherencia a estas metas como un todo se asocia significativamente con un menor riesgo de cáncer", apuntó.

Los hábitos saludables son:

  • Ser físicamente activo
  • Mantener un peso saludable
  • Consumir una dieta saludable
  • Mantener el colesterol bajo control
  • Reducir la presión arterial
  • Mantener la glucemia a raya
  • No fumar

"Inevitablemente, la salud es holística", señaló el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale. "Salir del médico tras haber escuchado que la buena notica es que no tenemos enfermedad cardiaca y que la mala noticia es que tenemos cáncer no sería de gran consuelo. La salud significa, por lo menos, la ausencia de toda enfermedad grave y la presencia de vitalidad".

Durante demasiado tiempo, la ciencia ha sugerido comer de una forma para evitar la enfermedad cardiaca, de otra forma para evitar la diabetes, y de una tercera forma para evitar el cáncer, comentó Katz.

"Eso nunca tuvo sentido", dijo. "Cuide bien de su cuerpo haciendo ejercicio, comiendo bien y evitando exposiciones a toxinas como el tabaco, y es mucho más probable que el cuerpo le cuide bien a usted, le evite la enfermedad cardiaca y el cáncer, para no mencionar otras enfermedades crónicas".

El informe aparece en la edición en línea del 18 de marzo de la revista Circulation.

Para ver los efectos de una vida saludable sobre el riesgo de cáncer, el equipo de Rasmussen-Torvik recolectó datos sobre más de 13,000 hombres y mujeres que participaron en un estudio en curso de cuatro comunidades sobre la ateroesclerosis (el endurecimiento de las arterias), que comenzó en 1987.

Al inicio del estudio, se preguntó a todos los participantes sobre sus estilos de vida y qué hábitos saludables tenían. Veinte años más tarde, casi 3,000 personas habían desarrollado cáncer, sobre todo de pulmón, próstata, mama y de colon o rectal.

Los que seguían seis o siete de los factores saludables observaron una reducción del 51 por ciento en el riesgo de cáncer en comparación con los que no seguían ninguno, hallaron los investigadores.

Entre los que siguieron cuatro factores, hubo una reducción del 33 por ciento en el riesgo de cáncer, y entre los que siguieron uno o dos, hubo una reducción del 21 por ciento en el riesgo, apuntaron los investigadores.

Si "no fumar" se eliminaba de la lista de conductas saludables para el corazón, la asociación entre los factores saludables para el corazón y un menor riesgo de cáncer disminuía de forma significativa.

Rasmussen-Torvik dijo que espera que estos hallazgos ayuden a los médicos en sus esfuerzos por animar a los pacientes a seguir las recomendaciones, y que también sirvan de motivación adicional para los pacientes.

 

 

D Un tercio de las personas mayores en EE. UU. fallecen con demencia, halla un estudio

El informe registra el alto precio médico, económico y para los cuidadores, que suponen las enfermedades como el Alzheimer.

Hay más malas noticias para la población que envejece de Estados Unidos. Un nuevo informe descubre que una de cada tres personas mayores en la actualidad fallece con Alzheimer u otro tipo de demencia.

En muchos casos, la demencia es la causa de la muerte o contribuye a la misma, halla el estudio de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

La tasa de muertes relacionada con el Alzheimer aumentó un 68 por ciento entre 2000 y 2010, según el informe. Al mismo tiempo, las muertes provocadas por otras enfermedades importantes, como las enfermedades cardiacas y el VIH/SIDA, se han reducido.

"El Alzheimer es una crisis de salud pública que está aquí mismo", comentó Beth Kallmyer, vicepresidenta de los servicios de los miembros de la Asociación del Alzheimer. "Una de cada tres personas mayores muere con Alzheimer u otra clase de demencia. Con respecto a las otras enfermedades importantes, la tasa de mortalidad está decreciendo gracias a la financiación y la inversión en investigación del gobierno federal. No hemos visto que exista el mismo compromiso con el Alzheimer".

El informe, publicado el martes, también se centra en las consecuencias que pagan las familias con respecto al Alzheimer, concretamente en aquellos casos en que el cuidado se realiza a distancia. En 2012, más de 15 millones de personas cuidaban a alguna persona con Alzheimer. Dedicaron más 17 mil millones de horas a este tipo de cuidado que el colectivo del Alzheimer valoró en 216 mil millones de dólares.

Los costos de desembolso directos de las familias con personas que padecen de Alzheimer son de 34 mil millones de dólares, según Kallmyer. "Los costos de la atención suponen una dificultad, y no todo el mundo tiene acceso a los servicios que necesitan", afirmó.

Alrededor del 15 por ciento de los cuidadores de personas con Alzheimer viven a más de una hora de distancia de sus seres queridos. Los costos de desembolso de estos cuidadores a larga distancia son casi el doble de altos que los que viven cerca. Cada año, un cuidador a larga distancia tiene un gasto de casi 10,000 dólares en comparación con los casi 5,000 de un cuidador que vive cerca de la persona a la que atiende, según el informe.

"El cuidado a larga distancia puede resultar más agotador económica, emocional y físicamente. Gestionar el cuidado día a día puede ser todo un reto, pero aquellos que se encuentran lejos pueden sentirse culpables y guardar rencor a otros familiares. Y puede que tengan que gestionar el cuidado diario desde la distancia", señaló Kallmyer.

En términos generales, los costos de la atención de 5 millones de personas con Alzheimer son de alrededor de 203 mil millones de dólares, según el informe. En esa cifra se incluye Medicare, Medicaid, los costos familiares y los del seguro privado. La mayor parte de los costos (alrededor de 142 mil millones de dólares) los cubren Medicare y Medicaid.

Es incluso más preocupante que la Asociación del Alzheimer estime que para 2050, casi 14 millones de personas sufrirán de Alzheimer. Eso podría aumentar los costos en la atención del Alzheimer hasta los 1.2 billones de dólares en 2050.

El gobierno de EE. UU. en la actualidad gasta unos 500 millones de dólares en la investigación sobre el Alzheimer, según Kallmyer. En comparación con esto, se invierten casi 4 mil millones de dólares en investigación sobre las enfermedades cardiacas y unos 6 mil millones en el cáncer, indicó.

El Dr. Brian Appleby, médico en el Centro de la Salud Cerebral de la Clínica Cleveland, afirmó que no le sorprendían estas cifras.

"El Alzheimer nos va a afectar a todos individualmente. Pronto, todos tendremos a alguien que conocemos o a algún familiar con Alzheimer, o incluso nosotros mismos. Es algo para lo que todos hemos de estar preparados", señaló Appleby.

Comentó que aunque los tratamientos actuales no curan ni revierten la progresión de la enfermedad, pueden aumentar el periodo de tiempo hasta que una persona requiera de cuidado en un hogar de ancianos. Ahora mismo, afirmó, la atención está puesta en intentar prevenir que el Alzheimer aparezca.

"El Alzheimer es en realidad una enfermedad crónica. Empieza décadas antes de que veamos los síntomas", explicó Appleby. El mejor consejo para una posible prevención del Alzheimer es mantener su corazón sano, afirmó. Eso equivale a dejar de fumar, comer alimentos sanos, mantener un peso saludable y hacer ejercicio de forma regular. También equivale a mantenerse activo mentalmente, agregó. Hacer crucigramas y otros rompecabezas, y leer, aconsejó.

Y mantenerse socialmente activo, recomendó. "Las personas que están aisladas socialmente tienen un riesgo mayor de Alzheimer", afirmó Appleby.

Por su parte, Kallmyer agregó que "el Alzheimer ya afecta a muchas personas y de manera significativa. Y a medida que la generación de la postguerra envejece, la tasa de Alzheimer y la tasa de muertes por Alzheimer aumentarán".